15 jun. 2010

Clase media...

--En los últimos 5 años, en Brasil 10 millones de personas se incorporaron a la “Clase media” al tiempo que en el mismo lapso, en México 5 millones de personas se sumaron a los ya millones de pobres del país.

--Un ejercicio autorreferencial del Opinómetro de Milenio de 2001 arrojó los siguientes datos: ¿Cómo describiría usted su situación personal, con cuál de las opciones se definiría? Un 1% describe su situación como rico; y sólo un 16% como pobre. El resto, más del 80%, se mira a sí mismo como miembro de las clases medias, alta, media y baja.

-- Según un estudio publicado por la revista Nexos a la gente de menos recursos económicos le disgusta autoidentificarse como “pobre” o de “clase baja”. Su razonamiento es interesante: Como conocen a alguien más pobre que ellos, en comparación se consideran de “clase media”.

-- En un país donde alrededor de la mitad de la población vive en pobreza o en miseria, uno hubiera esperado un mejor resultado del candidato que abiertamente defendía a los pobres en el 2006. Sin embargo, López Obrador sólo obtuvo un 35% de los votos.

-- Ok. No hay dinero, pero se calcula que en México los teléfonos celulares llegarán a 100 millones en menos de un lustro. Esto en un país que tendrá alrededor de 110 millones de habitantes. Luego entonces, ¿pobres o clasemedieros?

-- Finalmente, México representa para Hollywood más de 150 millones de entradas a los cines al año. Hagan la cuenta en dólares. ¿Realmente somos pobres?

--Y otra más. La película "Abel", del conocidísimo Diego Luna y tan premiada en todos lados a donde la exhiben no es tan buena como parece. Y es que a los borregos no les importa que el desenlace de la cinta se diluya hasta dos veces. Por lo que, si tú que me lees aún no la has visto salte cuando los niños se meten a nadar a la alberca. ¡Tan-tán! Lo demás es desechable y si lo ignoras te quedas con un buen sabor de boca, si te quedas, ya te fregaste con un final marca ACME.


3 comentarios:

Anónimo dijo...

Me caes gordo, porque me contaste el final de Abel.... ash.

En lo referente a la pobreza, Quién te dijo que somos pobres, para nada. Sólo ve los bolsillos de los dueños de esas compañías telefónicas, que están repletas de dinero, pero eso sí, van a contribuir para erradicar la anemía y la desnutrición en América Latina, jijiji.

Atentamente
Dalila

Pd. Como sufres en la imagen de la semana.

Anónimo dijo...

Interesantes las chacharitas, em gustan, y bueno no eh ido a ver la Abel, la voy ver en pirata así no ne a doler pagar 100 pesos en el cine, por q es entrada más lo q comes, jajaja, en fim yo soy rica, ajá

Yopis, una loka más. XRJ

Anónimo dijo...

mmm... No cabe duda, los mexicanos somos de apariencias, vivimos para ellas; hay está el que anda en su carro del año y llega a su cuchitril de casa de piso de cemento y tele blanco y negro, verdad!

Chris