9 ago. 2011

La historia de Nadie

A Geryno

Entre los argumentos más comunes para descalificar el trabajo de Alguien, en el remoto mundo de las redacciones de los periódicos, está el de acusarlo de ser un don Nadie.
Por una simpática razón, aquellos que utilizan este recurso están siempre seguros de ser Alguien, aunque jamás atinan a explicar dónde radica la diferencia entre Nadie y Alguien.
Aproveché mi estancia en Puebla, el acceso otorgado por el INBA, INAH y Conaculta a la Biblioteca Palafoxiana, y el permiso de mi doctor para abandonar mi lecho de muerte, y buscarle una explicación a esta vieja paradoja en aquellos textos antiguos, encontrando que: “Hoc autem verum est in omni veritate affirmativa universali aut singulari, neccesaria aut contingente, et in denominatione tam intrinseca quam extrinseca”.
            Y leído esto, pues me quedé perplejo. Sería mucho más tarde, que supe lo que leí, palabras más o menos: “El hombre es el único que no sólo es tal como se concibe, sino tal como él se quiere y como se concibe después de la existencia, como se quiere después de ese impulso hacia la existencia”, concluyendo, semanas más tarde, ya de regreso a mi cama debido a mis múltiples y recurrentes enfermedades, que el hombre no es otra cosa que lo que él se hace.
            Esto no es nuevo, los Alguien de las redacciones siempre lo han sabido y por eso, supongo, se nombran Alguien, determinado que, fuera de ellos, los demás son Nadie. Esto es, crean el Ninguneo, que es aceptado también por otros círculos periodísticos y hasta literarios (Pregunten a los del Bar del Puerto o al grupo literario de Gustavo Martínez Castellanos).
Pero surge un problema: Hay un Nadie que trabajaba como subdirector de un periódico que resultó ser Alguien, al menos para mí, pues sus conocimientos sentaron las bases de mi actual oficio de escritor y mis consiguientes logros.
O sea, ¿se puede ser Nadie para un grupo pero Alguien para otro y a la inversa: Se es Alguien en un círculo y Nadie fuera de él? Entonces, aquellos que lo acusaban de ser Nadie no son nadie para acusarlo, resolviendo con una falsedad la tautología. ¡Versos!
            Desde luego es un tema que amerita pensar y analizar. No obstante, sabemos que los Alguien no pueden relacionarse con los Nadie. Ellos son Alguien y someten su existencia a la máquina perfecta de la endogamia: Únicamente se cruzan entre ellos, mezclan sus ideas y sus pulsiones, se echan porras en mutua correspondencia mostrando así que nadie más que ellos son Alguien. 
            Y sin más, sin ese Alguien para mí, ahora convertido en Nadie, que escribía infumables columnas “En esta esquina”, y con la casi desaparición del Diario 17, los Nadie venidos a Alguien tienen el camino abierto para convertir a Novedades Acapulco en el peor periódico de Guerrero.
(Basado en La verdadera historia de nadie, de Juan Domingo Argüelles)

8 comentarios:

Anónimo dijo...

La verdad que me hiciste reflexionar sobre este asunto de catalogar a alguien como Nadie. Tuve la oportunidad de trabajar con Geryno, con él aprendí muchas cosas en el periodismo.

Saludos
Soñadora

Anónimo dijo...

Me gusta la idea de que por sentirnos Alguien especial, Ninguneamos a los que según nosotros, no son Nadie...

Saludos

Chris

trasfondoinf dijo...

En ese tenor, los Nadie (que en la costa somos Naiden) siempre aspiran a ser Alguien y éstos tienen pesadillas pensando en el pantano nadiano, al que inevitablemente regresarán ¿no?
Nadie somos y en nadie nos convertiremos, diremos al tomar el ron en vez de la ceniza...jejeje!

Anónimo dijo...

Falacia ad hominem circunstancial.

Jesús Lépez

Anónimo dijo...

Fíjate que este análisis de reflexión es bueno.

Víctor Álvarez

Anónimo dijo...

Como siempre, tienes toda la boca llena de razón mi querido Richard. El camino está abierto desde hace ya tres años y es una lástima que se pierdan tantos años de experiencia y conocimientos.

Saludos.

Vero.

Anónimo dijo...

Espero que estés bien recuperado. Me gustó tu escrito...

Marisol W.

Anónimo dijo...

Jajajaja, me hiciste recordar cierta Redacción y ciertas personalidades que la conforman.
Saludos...
Jacky